EL LLOCU´ L RULU

jueves, 19 de abril de 2007



El circo fue una de las diversiones mas celebradas de la posguerra. Hasta Mieres llegaban los mas famosos. Recuerdo, como ejemplo, al Gran Circo Americano, siempre novedoso, y el Viena sobre Hielo , con la mismísima Ginger Rogers en persona como artista estelar. A Sotiello arribaban los de menos pelo. Pero constituían siempre y en todo caso un espectáculo esperado y concurrido. Uno de aquellos montajes cirquenses nos llegó con el Cirkus Fele y a su función de noche acudí yo con mi g
üelu, un jueves víspera de festivo .



Con un poco de retraso esperando por no se quién , porque estaba totalmente lleno el habitáculo,………comienza la función
: ….....
.......poco a poco van saliendo secuencialmente a pista siguiendo las ordenes de un gallasperu presentador , un poco de música en directo , un desfile, unos tigres de Bengala, un contorsionista,…..
  • - …...ahora , con todos ustedes , llegado recientemente de New Yersey, el gran equilibrista, el fabuloso y extraordinario Monroe , el Looooooooooco del Ruuuuuuuuuuulo
  • - Ostia, esi que tá enriba la tabla ye Máximo
  • - Ya tas tu güelu. Sacándoyos a tos un paicíu
  • - Dígotelo yo. Yel fíu de Fredo, el barberu de Revallines.
  • - Sí, anda sí. Calla un poco y mira pal equilibrista
  • - ¿Nun me crés?. Ye verdá. Cojones, yel fíu Fredo y Consuelo
  • - Vale, vale. Sí. Y fizo autostó esta tarde en Valdefarrucos a un carromato de los del circo, subiéronlu con ellos y , ná , directamente a la pista. Gúelu, güeluuuuuu, nun me jodas, por dios.
Mi güelu, niciu como buen allerán, antes de terminar la función, cógeme de la mano, metémonos los dos debajo de las estructura del graderío y acercamonos hasta la zona por donde salían los artistas a la pista. Tras finalizar definitivamente la función, mi güelu que había sido caballista de interior en Cutrifera, agarra del ramal a uno de los caballos que habían actuado en el número de los cowboys y fuimos recorriendo con el equino, uno a uno , todos los carromatos de la instalación cirquense , como si fueramos subalternos del espectáculo. En un ventanucu de aquellos avistamos al gran Monroe .



  • - Máaaaximo!...Máaaaximo!
Abrió la puerta el artista , se identificaron ambos rápidamente y tras unos efusivos abrazos fuimos invitados a pasar al interior. Dentro había también una de las mozas rubias, gimnastas suecas del número de las cabriolas. Se estaba y continuó desnudándose. Y dejó ante mis güeyos les primeres tetes femenines que atisbaba. Uuuuufffff, quedé omnubilau .
Nunca supe lo que llegaron a hablar el loco del rulo y el, otro tanto, de los Cuarteles . Con el sonido de su conversación como murmullo, me ví a punto de salir a la pista del circo , con las luces apagadas y la voz del presentador que anunciaba:

  • Con todos ustedes , llegado directamente del norte del Canadá , el mas habilidoso , experto , entusiasta y único, …...
Mas redobles de tambor que envolvían todo el espacio bajo la lona
  • - .......el gran , Magreador de los pechos nórdicos…….Tocaaaaateeeeeetaaaa ¡!!!!!
Entre grandes aplausos salgo y me sitúo en el centro del círculo de arena de la pista. Tenía en cada mano uno de los preciosos pechos de Ingrid. Comencé a soltar alternativamente uno y otro , hacia arriba , a derecha e izquierda , con tirabuzón y escorzos , con la suavidad y ternura suficientes para que retornaran a mi mano atraídos……. por el imán del placer.
Para el mas difícil todavía , tras los redobles consiguientes, me recosté en una especie de sillón hacia el que se proyectaba el haz de luz del reflector, y comencé a traspasar las tetas de mano a mano , pasando y reteniéndolas un tiempo en la boca con una suave succión, en una secuencia interminable en la que las sentía, las tocaba , las besaba , las acariciaba , las lamía , las apretaba. El silencio era total, cual si el peligro acechara peligrosamente la int
ervención del solitario artista.
Me disponía a un paso mas de riesgo y desafío , sin protección ,…….
  • -Venga , guaje , vamos pa casa . Tu má pensará que nos pasó algo
Vuelvo al mundo real de sopetón. Ingrid ya estaba vestida y yo nunca en mi vida tuve una intervención tan arriesgada, tan feliz, tan exitosa, tan plácida y tan…..inolvidable.




DATOS HISTORICOS

NOMBRE : Máximino Rodríguez Viejo

PADRES : Alfredo, el barberu, y Consuelo

NATURAL DE : Revallines

TRABAJADOR DE : La Hullera Española

PROFESION : Equilibrista sobre el rulo americano

NOMBRE PROFESIONAL : El Gran Monroe, el Loco del Rulo

PREMIOS : El Nacional del Circo del año 1960-1961 , junto con Ramón Planel de los Martini y junto a Los Dominis, clowns de barra fija.

BIBLIOGRAFIA : Volatín A. “Monroe el loco del rulo” . Editora Ambidexto

SEMEYES





6 comentarios:

canguro dijo...

Coño, exilieu, nun me jodas que tengo la prostata turulata, creia que iba a ver circo y voy pa la coma tou corriu.
Ahora a ver que idigo a la muyer, si se entera de lo que me aprecia la americana y me ve en estes condiciones coge el hachu y parteme el ordenaor y va derecha pal abogau

caborana dijo...

Joder, Canguro :

El circo siempre fué fantasía y diversión.¿Qué t´estraña?

Güelu dijo...

muncha teta y poco rulu

canguro dijo...

Coño, Caborana, a ciertos años que quies que te diga......

El Exiliau dijo...

Mas que qué dicir ,...hay que sentir,...
Neso andaba yo na historia cirquense.

Oye , acordaivos cuando dexaron abandonau una temporá en Sotiello una carpa dun cicu y aprovechámoslu pa salir a pista y sentimos artistas. ¿Sí?. Venga,contai laesperiencia

El gallu dijo...

Ya decía yo cuando llegó el circo a Gijón que aquella moza rúbia tenía les tetes masuñaes.